Diciembre es uno de los momentos más importantes para reconocer el trabajo del año. El problema es que, cuando la bonificación se entrega en efectivo, automáticamente se convierte en ingreso gravable para el empleado: aumenta su base de retención, puede subir la retención en la fuente y, al final, recibe menos de lo que la empresa quería darle.

La alternativa: destinación específica

Cuando la empresa define que la bonificación tiene una finalidad concreta de bienestar, deja de ser un ingreso de libre disposición. Bajo las reglas vigentes:

La clave está en la finalidad y en la destinación específica, que debe estar soportada, documentada y gestionada con un mecanismo que garantice su uso correcto.

El mismo dinero, entregado con destinación específica, llega completo al empleado en lugar de diluirse en impuestos.

Lo que dice la ley colombiana

La normativa permite beneficios no constitutivos de ingreso gravable, como los aportes a fondos voluntarios de pensión o cesantías (Art. 126-1 del Estatuto Tributario), los gastos de representación y ciertos pagos ocasionales o no constitutivos de salario que no superen el 40% de la remuneración total (Artículo 128 del CST). Todo esto se apoya en normas clave como la Ley 1607 de 2012 y el Decreto 1070 de 2013.

Un ejemplo práctico

Una bonificación de $1.200.000 entregada sin clasificar se considera ingreso gravable, puede incrementar la retención y el empleado recibe menos. Esos mismos $1.200.000 bajo destinación específica (alimentación, movilidad, educación o salud) no se consideran ingreso gravable, no aumentan la retención y el empleado recibe el 100% del valor, con un efecto más duradero.

Cómo implementarlo este fin de año

Lo que dice quien ya lo vive

"Llevábamos 20 años usando otros proveedores; el cambio a Bink fue sustancial." Mónica Benrey, Gerente General de SATELCO.

Entregar la bonificación de fin de año bajo destinación específica evita que sea ingreso gravable, mantiene el 100% del valor para el empleado, facilita la auditoría y genera mayor satisfacción en el cierre del año. En resumen, transforma un pago puntual en una experiencia real de bienestar.

¿Quieres implementar este proceso antes de fin de año? Con Bink puedes hacerlo en pocos días, incluido el formulario para que cada empleado elija la destinación de su bonificación.